En la zona norte del estado de Nayarit, particularmente en el municipio de Santiago Ixcuintla, el inicio de la cosecha de este ciclo 2026 ha traído consigo un panorama complejo para los productores de leguminosas. A pesar de contar con estimaciones positivas que proyectan hasta 60 mil toneladas de producción en la región, el sector agrícola se enfrenta a un desafío mayúsculo: la saturación de los centros de acopio con frijol negro importado desde Michigan, Estados Unidos.
La Presión Comercial y la Caída de Precios
La principal preocupación de las familias campesinas radica en la competencia desleal de precios. La importación de grandes volúmenes de frijol estadounidense a costos menores está siendo utilizada por intermediarios y empacadoras comerciales para presionar el mercado local a la baja.
Mientras que el valor de referencia y rentabilidad para el grano local se sitúa en los 27 pesos por kilogramo, reportes del mercado indican que se está intentando comprar la cosecha nayarita a precios que oscilan entre los 9 y 12.50 pesos por kilo. Esta drástica caída representa una amenaza directa que pone a los productores por debajo de sus costos de operación.
El Valor Incomparable del «Negro Nayarit»
Desde el punto de vista agronómico y culinario, la competencia es injustificada. El frijol «Negro Nayarit» es ampliamente reconocido en la industria gastronómica por características superiores que el grano de importación no posee:
- Menor tiempo de cocción: Lo que se traduce en ahorro de energía para los consumidores e industria.
- Frescura garantizada: Al ser de cosecha reciente frente al grano importado que suele pasar meses en silos de almacenamiento.
- Perfil de sabor tradicional: Adaptado y preferido históricamente por el paladar mexicano.
A pesar de estas ventajas, el consumidor final muchas veces desconoce el origen del grano que adquiere, lo que facilita el desplazamiento del producto local en los anaqueles.
Estrategias de Defensa para el Sector Agrícola
Ante este escenario adverso, especialistas del sector agroindustrial y líderes agrarios coinciden en que la defensa del frijol nayarita no puede depender únicamente de los vaivenes del mercado internacional. Para este ciclo 2026 y los venideros, se han planteado estrategias clave:
- Creación de Marcas Colectivas: Agrupar a los productores bajo un mismo sello de calidad que el consumidor pueda identificar fácilmente.
- Certificaciones de Origen: Buscar denominaciones que avalen legalmente la calidad superior y procedencia del grano de Santiago Ixcuintla.
- Venta Directa: Reducir la dependencia de los intermediarios mediante alianzas directas con el sector restaurantero y supermercados regionales.
Proteger la rentabilidad del frijol nayarita es vital no solo para la supervivencia económica de los productores de Santiago Ixcuintla, sino para garantizar la soberanía y seguridad alimentaria a nivel nacional.




