La gastronomía nayarita está de luto. El pasado viernes falleció a causa de un paro cardiaco el reconocido restaurantero Martín Arellano, figura emblemática y pionero del sabor en Tepic. Dedicó gran parte de su vida a construir una tradición culinaria en su icónico establecimiento sobre la avenida Insurgentes, dejando un hueco irremplazable en el paladar y el corazón de los tepicenses.
Los Inicios de una Tradición Familiar
La historia de Mariscos Arellanos tiene raíces profundas. Todo comenzó en la década de los 70, cuando el padre de Martín fundó un pequeño restaurante en la colonia 20 de Noviembre. Tras su fallecimiento en 1975, el lugar cerró temporalmente. Sin embargo, en 1982, un joven y visionario Martín Arellano decidió retomar el negocio para honrar el legado familiar. Con un esfuerzo inquebrantable, logró posicionarlo nuevamente en el gusto de la ciudad.

El Rey de los Ostiones Gigantes
El verdadero punto de inflexión ocurrió en 1986. Mariscos Arellanos dio un giro espectacular al convertirse en el primer y único lugar en Tepic en ofrecer los famosos ostiones gigantes de La Paz, Baja California. Esta audaz decisión marcó un antes y un después, elevando su popularidad a tal grado que Martín llegaba a solicitar hasta mil kilos de producto para satisfacer la alta demanda.
Además, su menú se distinguió por ofrecer joyas del Pacífico mexicano difíciles de encontrar en la región, como la almeja reyna, junto con los tradicionales ostiones de Miramar, Boca de Camichín y Sinaloa.
Más de Cinco Décadas de Sabor y Cariño
Complementando las «torres gemelas de ostiones», el restaurante deleitó a generaciones con ceviches, cocteles y patas de mula. Pero lo que verdaderamente consolidó a Mariscos Arellanos fue el trato humano. Martín Arellano era conocido por su hospitalidad, creando un ambiente donde cada cliente se sentía parte de la familia.
Hoy, Tepic despide no solo a un gran empresario, sino a un pilar de su identidad cultural. El legado de Martín Arellano trascenderá las cocinas, siendo recordado eternamente como un referente absoluto de la gastronomía nayarita.





