Nayarit se encuentra frente a una paradoja de salud pública alarmante. Lejos de concentrarse en un solo extremo, la mala nutrición en la entidad avanza en dos direcciones opuestas pero igualmente peligrosas: mientras los índices de obesidad escalan de manera sostenida, las formas más severas de desnutrición y los trastornos de la conducta alimentaria registran repuntes históricos este año.
De acuerdo con el Boletín de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud (correspondiente a la Semana 22 de 2026), el panorama de salud nutricional muestra alteraciones críticas en la complejidad de los cuadros clínicos en comparación con el ciclo anterior.
Radiografía de los datos: Incrementos alarmantes
El comportamiento de las estadísticas oficiales revela que el estado no enfrenta una sola realidad alimentaria, sino un desajuste sistémico en el acceso y consumo de nutrientes:
- Obesidad al alza: Registró un crecimiento del 20.11%, acumulando 3 mil 763 casos en 2026 frente a los 3 mil 133 del año previo.
- Pico en trastornos alimentarios: Los diagnósticos de anorexia, bulimia y condiciones afines pasaron de 18 a 53 registros, lo que representa un acelerado incremento del 194.4%.
- Repunte en desnutrición crítica: La desnutrición severa aumentó un 39.29% (alcanzando 39 casos), mientras que la desnutrición moderada se disparó un 76.9% (pasando de 52 a 92 casos). En contraste, la variante leve disminuyó un 5.91%.
Una crisis con rostro femenino
A pesar de ser padecimientos con detonantes biológicos, económicos y sociales completamente diferentes, la obesidad, la desnutrición grave y las alteraciones de la conducta alimentaria comparten una preocupante coincidencia en Nayarit: la gran mayoría de los pacientes diagnosticados son mujeres. Esta tendencia obliga a las autoridades sanitarias a revisar los factores de vulnerabilidad específicos que afectan a la población femenina en la región.
En el contexto nacional, Nayarit se mantiene lejos de los números absolutos de entidades densamente pobladas como la Ciudad de México (casi 40 mil casos) o Jalisco (más de 32 mil). Sin embargo, la velocidad del crecimiento porcentual interno enciende las alertas de los especialistas, quienes señalan la urgencia de atender tanto el desabasto de alimentos de calidad como la proliferación de productos ultraprocesados en los hogares nayaritas.





