El colorido de los hilos, las cuentas de chaquira y el arte elaborado a mano enfrentan una de las temporadas más complejas de los últimos años en la capital de Nayarit. En el corredor artesanal Wikixi, ubicado a un costado del emblemático mercado Juan Escutia en Tepic, el habitual flujo de visitantes ha decaído, dejando pasillos desiertos y preocupando a decenas de familias que dependen exclusivamente de esta labor ancestral en este 2026.
Para los creadores de la región, la falta de turismo extranjero y local ha golpeado de manera directa los ingresos de sus hogares, convirtiendo la paciencia en su recurso diario de trabajo.
Arte de calidad accesible para todos los bolsillos
Pese a las adversidades económicas, los artesanos de los pueblos originarios mantienen intacta la calidad y dedicación en cada una de sus piezas textiles y de joyería:
- Piezas de gran formato: Camisas bordadas con precisión y rebozos tradicionales con costos que oscilan entre los 350 y 400 pesos.
- Artículos de acceso inmediato: Plumas decoradas con chaquira, bolsas y llaveros artesanales con precios accesibles que van desde los 40 hasta los 100 pesos.
Jornadas de esperanza desde el amanecer
La labor diaria en el corredor inicia a las 7:30 de la mañana y se extiende hasta pasadas las 19:00 horas. Durante más de once horas continuas, los creadores aguardan la llegada de compradores dispuestos a valorar el arte hecho a mano.
Un llamado a la comunidad:
«Invitamos a la ciudadanía para que conozca el trabajo tradicional que realizamos las comunidades de pueblos originarios», expresó el artesano José González Cayetano, haciendo un llamado a los habitantes de Tepic y municipios aledaños para reactivar la economía local.
Los creadores confían en que el brillo de los aretes y la identidad plasmada en sus artesanías vuelvan a cautivar a los paseantes, permitiéndoles llevar el sustento honrado a sus hogares a través del comercio justo y directo.





