¿Cuál es el secreto de la felicidad? En Nayarit parecen tener la respuesta. La entidad federativa se ha consolidado firmemente entre las regiones con mayor bienestar de todo el país, alcanzando el primer lugar nacional en balance anímico y la cuarta posición en satisfacción con la vida.
Estos reveladores datos provienen del Módulo de Bienestar Autorreportado (BIARE) del INEGI, un detallado estudio que evalúa la percepción directa de los ciudadanos sobre su propia calidad de vida y su estado emocional cotidiano. Los resultados sitúan al territorio nayarita como un referente de bienestar integral en México.
Líder absoluto en balance emocional
El informe del INEGI arroja que Nayarit obtuvo una calificación de 5.97 puntos en balance anímico. Este indicador es crucial para los psicólogos y sociólogos, ya que mide matemáticamente la diferencia entre las emociones positivas (como la alegría, la tranquilidad y el entusiasmo) y las emociones negativas (como el estrés, la tristeza o el enojo) que experimentan los habitantes en su día a día.
Ocupar la posición de honor en este rubro significa que los nayaritas logran gestionar entornos emocionales mucho más saludables y armónicos que el resto de la república.
Plenitud y satisfacción con la vida
El éxito de la entidad no se limita a las emociones del momento; también se extiende a la evaluación general que las personas hacen de su existencia. En el indicador de satisfacción con la vida, Nayarit alcanzó un sobresaliente 8.71 puntos en una escala del 0 al 10.
Con esta nota, el estado se posiciona en el cuarto lugar de la tabla nacional, compartiendo la cima con un selecto grupo de estados:
- Coahuila: 8.85 puntos
- Tamaulipas: 8.79 puntos
- Durango: 8.78 puntos
- Nayarit: 8.71 puntos
Un avance colectivo: El informe destaca que el promedio de bienestar en todo México ha mostrado una evolución favorable en los últimos años, ascendiendo de 8.45 puntos a una media nacional de 8.62 puntos, lo que demuestra un entorno generalizado de optimismo.
Vivir en un entorno rodeado de naturaleza, costa y calidez comunitaria parece estar rindiendo frutos tangibles en la salud mental de los nayaritas, haciendo del estado un auténtico oasis de plenitud.





