Reporte y Alerta Nayarit

¿Puentes peatonales o trampas urbanas? El peligro de cruzar las avenidas de Tepic bajo la lluvia

Con casi 70 años a cuestas, al señor Rigoberto Lara se le ve bajar con extrema cautela la escalera del puente peatonal que cruza el bulevar Tepic-Xalisco, justo en la esquina con la calle 12 de Octubre, a unos cuantos metros de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN).

«Es más peligroso cruzar por abajo», comenta con resignación en este mes de junio de 2026, reconociendo que la alternativa de subir y bajar esos escalones metálicos tampoco es ninguna garantía de seguridad. Como este, Tepic alberga varios puentes antiguos con estructuras de escalones que, más allá de ser una ayuda, se convierten en verdaderos desafíos físicos y, peor aún, en monumentos a la discriminación urbana.

El peligro de las escaleras en plena temporada de lluvias

El diseño de estos puentes obsoletos no solo pone en riesgo a los adultos mayores; durante la actual temporada de precipitaciones, el metal de los peldaños se ha desgastado al punto de volverse sumamente resbaladizo. Para los cientos de estudiantes de la UAN y escuelas aledañas que transitan diariamente por ahí, cruzar implica asirse con fuerza de los pasamanos para evitar una caída severa.

La falta de accesibilidad es el punto más crítico: para una persona con discapacidad motriz o movilidad reducida, estos puentes con escalones son un muro insalvable.

¿Rampas de acceso o semáforos peatonales? El debate urbano

Mientras algunos sectores de la ciudadanía exigen que se sustituyan las viejas escaleras por rampas de concreto —como el puente ubicado a solo 200 metros frente a la UAN o el de la avenida Insurgentes a la altura de Plaza de Álica—, existe otra corriente de opinión cada vez más fuerte: los puentes peatonales no deberían existir.

Especialistas en movilidad y peatones argumentan que la solución de fondo no es obligar al ciudadano de a pie a escalar estructuras extenuantes, sino repensar la ciudad para las personas y no solo para los automóviles:

  • Adecuar y sincronizar los semáforos para dar tiempos dignos de cruce seguro a nivel de calle.
  • Implementar pasos peatonales elevados que obliguen a los vehículos a reducir la velocidad.
  • Brindar mantenimiento urgente al metal antiderrapante de las estructuras que seguirán de pie.

Nota de derechos de autor: Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas y crónicas locales en el portal independiente www.relatosnayarit.com.

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